The Echo in Solitude
Alone in the shadowy room,
where silence rules,
the musician tunes his memories,
and as he plucks the strings, he becomes king.
There are no applauses to interrupt,
no glances to judge his voice,
only fingers that dance on wood,
freeing his soul, bidding farewell.
Music is his embrace and solace,
it is the heartbeat born from pain,
it is the bird that takes flight,
painting the night with pure love.
In each note, a story,
in each pause, a truth,
a soloist in his own orchestra,
master of his freedom.
El Eco en la Soledad
Solo en la habitación de sombras,
donde el silencio impone su ley,
el músico afina sus memorias,
y al pulsar las cuerdas, se vuelve rey.
donde el silencio impone su ley,
el músico afina sus memorias,
y al pulsar las cuerdas, se vuelve rey.
No hay aplausos que interrumpan,
ni miradas que juzguen su voz,
solo dedos que en madera danzan,
liberando el alma, dando adiós.
ni miradas que juzguen su voz,
solo dedos que en madera danzan,
liberando el alma, dando adiós.
La música es su abrazo y consuelo,
es el latido que nace del dolor,
es el pájaro que levanta el vuelo,
pintando la noche de puro amor.
es el latido que nace del dolor,
es el pájaro que levanta el vuelo,
pintando la noche de puro amor.
En cada nota, una historia,
en cada pausa, una verdad,
solista en su propia orquesta,
dueño de su libertad.
en cada pausa, una verdad,
solista en su propia orquesta,
dueño de su libertad.
Eduardo Carreño